El Priorato

El privilegio de estar en medio de una tierra de vino

El Priorato es único, un territorio marcado por el suelo de pizarra, una orografía irregular hecha de ladera  y terrazas, un clima extremo y exigente que obliga a las raíces a alimentarse en las profundidades del terruño y un paisaje que mantiene el ambiente rural de los pueblos en armonía con el ritmo que marca la naturaleza.

Esta región, fue habitada desde antiguo y ha vivido el devenir de la historia con el afán firme de existir, lejos de aquel mundo donde la vida es acelerada y cambiante.

Una tierra de laderas, cimas salvajes y abruptos roquedos. De escondidas hondonadas y barrancos frescos. De terrazas planas, riachuelos luminosos y trozos soleados y bien cultivados.

El Priorato seduce por su paisaje, su historia y la magia de un lugar donde “ángeles suben escaleras y la sangre tiene sabor a vino”.

El Priorato vinícola comprende, en buena medida, el territorio que formaba parte del antiguo priorato de Scala Dei construido en el siglo XII por los monjes cartujos al pie de la sierra del Montsant. Está integrado por varios municipios de la provincia de Tarragona: La Morera de Montsant, Poboleda, Torroja, Porrera, Bellmunt del Priorat, El LLoar, Gratallops, Vilella baixa, Vilella Alta, Scala Dei y parte de Falset y el Molar.

El paisaje vitícola extiende de manera salvaje ocupando riscos, rocas y valles en las laderas de la sierra del Montsant junto con los cultivos tradicionales mediterráneos como avellanos, almendros y olivos con matorrales y hierbas aromáticas (tomillo y romero). El río Siurana y sus afluentes riegan la zona y la vid se encuentra en cotas que van de los 200m hasta los 800m sobre el nivel del mar. Los rendimientos del viñedo  oscilan entre 10hls y 40hls / hect.

El clima del Priorato es atemperado con influencia marítima mediterránea y vientos secos del noroeste. La temperatura media es de 15 º C pero los veranos son largos y calurosos y se dan oscilaciones de temperatura entre el día (40 º C) y la noche (15 º C) que favorecen el cultivo de la vid. En invierno, las temperaturas pueden bajar hasta los 0 º C. Las precipitaciones medias anuales son de 450 a 600 mm y el promedio de luz solar anual es de 2.700 horas.

01 El Montsant

El Montsant

Un muro natural que nos protege

El Montsant es todo un símbolo para el Priorat y las comarcas tarraconenses. No se trata de la montaña más alta ni tampoco la más extensa, sin embargo, la fuerza de su orografía es incuestionable. Se trata de un macizo compacto, con la mayor parte de su perímetro amurallado por cimas y roquedos de conglomerados oligocénicos. Todos los pueblos se encuentran en el exterior, a sus pies. El interior es el reino de la montaña.

La relación espiritual que los hombres han mantenido con el Montsant durante siglos le ha otorgado una condición muy especial. La fundación de la primera cartuja de la península Ibérica –Scala Dei– y la intensa tradición eremítica, que ha perdurado hasta la actualidad, son una buena prueba del profundo valor simbólico de la montaña. El año 2002 fue declarado Parque Natural por la Generalitat de Cataluña.

02 La pizarra

La pizarra

La verdadera protagonista de esta tierra

El Priorato tiene un tipo de suelo muy poco frecuente en la Península Ibérica. Se trata de un tipo de pizarra de la época Carbonífera que ocupa gran parte del centro de la comarca y que aquí es conocida con el nombre de llicorella o llecorell.

Esta palabra proviene del celta likka, que significa piedra, pero también su origen está vinculado a la expresión “llécol” que se utilizaba para indicar humor, gusto, pastosidad sabrosa, y que en esta tierra cobra plenamente sentido cuando se aplica a sus vinos.

La pizarra, a pesar de su aspecto duro, es en definitiva una piedra frágil, formada por finas láminas que se deshacen con relativa facilidad. Sin embargo, las raíces de las cepas deben hacer esfuerzos titánicos para hacerse paso entre este suelo pétreo y encontrar lo que más anhelan: una tierra fértil donde puedan chupar el agua y los alimentos necesarios para poder ofrecer el fruto más preciado.

El color oscuro de la pizarra también favorece el reflejo del sol y la protección de la viña evitando una evaporación excesiva.

03 Viñedos trepadores

Viñedos trepadores

Una orografía nada amable para trabajar

Un terreno accidentado, de barrancos que cortan el aliento, formado por pequeños valles rodeadas de cerros de diversa altura, que en su tiempo conforman un anfiteatro protegido por cordilleras que la aíslan de las comarcas vecinas.

El Priorato es una tierra poco domesticada, donde las cepas se agarran con fuerza a las laderas de la montaña con sus cepas atornilladas por el paso del tiempo.

En otras laderas menos difíciles, el hombre ha intervenido este paisaje por medio de bancales que trepan montaña arriba y que modelan su perfil como si se tratara de una pirámide escalonada. Bancales estrechos donde apenas pasa un pequeño tractor.

Las terrazas modernas suelen lucir viñas jóvenes ,a menudo conducidas por alambres, lo que se conoce como espaldera, estos tipos de bancales facilitan el trabajo del agricultor.